W: Para ver cómo graba díme tu nombre y dónde estamos.

SD: Yo soy Salvador; ahorita nos encontramos en casa de una amiga, aquí en Watsonville, sobre la calle 9.

DW: La fecha es?

SD: Domingo, 17 de Marzo del 2002, como a las 11:00 a.m.

DW: Hablé ayer con Felipe sobre su primer viaje, pero más sobre sus pensamientos de antes de venir.

SD: Lo que lo motivó a venir.

DW: Entonces la primera pregunta para tí es de dónde eres?

SD: Como te había platicado, nací en Michoacán en un pueblito que se llama Charatal, pero después me llevaron muy chico al Distrito Federal y allí viví toda mi vida, en el Distrito, estoy criado en una ciudad.

DW: Te digo que al principio voy a preguntarte cosas que ya sé yo, pero por otras razones quiero preguntarte otra vez. Y fuistes al Distrito de qué edad?

SD: De un año. Sí, desde un año ya estoy viviendo en la ciudad, allí en el Distrito.

DW: Qué colonia?

SD: En la Morelos, en el barrio Tepito.

DW: Y de esta colonia, esta parte del Distrito, hay mucho inmigrantes que viven allá, o no? Describe cómo son las personas en esa colonia.

SD: Las personas allá? Pues hay gente de todos lados de la república y hay gente también de fuera de México, del país de México, tengo amigos que son Chinos, hay Cubanos, hay también Salvadoreños y todos allí convivimos en ese barrio. Es gente noble hasta cierto punto, cada quien buscando hacer su vida.

DW: Y a dónde trabajan?

SD: Allí en el barrio el trabajo más común es ser comerciante, vender ropa, comida, muebles y también hay quienes trabajamos alguna vez en fábricas, fuimos obreros. Si, todo eso se conjuga allí, se junta toda esa gente.

DW: Allí vienen muchas personas de México y de otros países, pero tú crecistes allá; entonces, de las personas con quién crecistes, muchas se fueron a los Estados Unidos?

SD: Ya, en el Distrito, de mis amigos casi ninguno. No, en la ciudad todos buscan allí a hacer su modo de vida, pero de donde yo soy, sí medio pueblo, de allá de Charapal, medio pueblo está acá, unos están en Los Angeles; otros en San Francisco, otros en Chicago y de dónde es mi esposa también medio pueblo, o más de medio pueblo está acá, aquí en California y por diferentes motivos todos, unos porque el campo no deja para vivir, es muy poco lo que dá. Otros, como yo, que vivo en la ciudad, pues fué por motivos también de necesidad económica, por necesidades de estudio de mis hijos. Yo no pude costear la escuela, entonces tuve que venir para acá para buscar otros medios.

DW: Yo le pregunté a Felipe, y quiero ver qué dices tú. Cuándo eras jóven, cuáles fueron las historias de Estados Unidos que tú recuerdas?

SD: Lo que me contaron?

DW: Aha. Como inmigrantes contaban, o qué has visto en televisión.

SD: Sí, yo tuve ya conocimiento de Estados Unidos desde chico porque unos tíos míos se vinieron cuando yo todavía no nacía; entonces ellos iban y regresaban cada año, y ellos me platicaban cuando ya tenía uso de razón, cuando ya era un poco mayor, me platicaban cómo les fué en la pasada, que lo que sufrieron ellos también, caminaron por el desierto para llegar acá y luego no encontraban casa, andaban buscando, tenían que estarse cambiando de casa seguido. Luego, los trabajos, los patrones que algunos eran buenas gentes, otros no. Había algunos que les dejaban el trabajo sin pago y otros que los ayudaron también y lo que es el trabajo en el campo, mi tío el mayor, él trabajó en una empacadora de tomate y pues hizo su vida allí tranquila, él no cambió de empleo, pero tengo otro tío que trabajó en el campo, estuvo en la naranja, en la cebolla, en la lechuga y él se tuvo que regresar porque no aguantó el trabajo tan pesado, prefirió regresar a la ciudad. A vivir con su familia, porque él ya era casado, y se organizó más bien en la ciudad allá; sí, él no aguantó estar retirado de la familia.

DW: A dónde vivieron?

SD: Cuando llegaron el primer tío que se vino para acá de mis familiares, él llegó a un pueblito que se llama Richmond, en California. Sí está cerca por el rumbo de Santa Rosa, está adelante de San Francisco. Sí de allí se cambiaron, ahora viven en un pueblito que se llama San Pablo y mi otro tío, él anduvo todo California, en el campo donde hubiera trabajo, él no tuvo lugar fijo.

DW: Entonces de esta historia, de sus experiencias, qué pensastes tú de los Estados Unidos, antes de llegar acá.

SD: Cuando tuve la primera invitación a venir, yo trabajaba en la fábrica, con unos primos de mi esposa.

DW: En México?

SD: Sí, con unos primos de ella y con mis cuñados y un primo de mi esposa fué el que me invitó a venir, él iba a trabajar en San Francisco en un Restaurante, él ya tenía familiares allí y me animaba a venirme para pues ganar más dinero; allí donde trabajabamos estabamos bien y esa vez yo no tuve interés, porque ya tenía familia y nos platicaba pues cómo estaba la pasada, desde los coyotes, allí en el pueblo donde vive él, donde nació él, allí hay personas que se dedican a eso, a pasar gente para acá, entonces me daba esa confianza de que ya era gente conocida, pero decía que había que caminar 8 ó 12 horas, para cruzar, y eso si no los agarraba la migración y lo regresaba.

DW: Pero no me dijistes que cómo te imaginabas...

SD: Como me imaginaba? Cuando hablaban del río, del río Colorado, yo me imaginaba un río pues sí grande, ancho, con mucha corriente, mucha agua y todos decían que allí sucedían muchas cosas, pues había muchas muertes, pero, yo como estoy acostumbrado a nadar por allá en ríos y en lagunas, no me imaginaba por qué pasaba todo eso, por qué se moría allí la gente y se ahogaban; yo me imaginaba que era gente que no sabía nadar y me hablaban también del desierto, del calor y pues también le estoy acostumbrado yo a eso, y yo decía, pues cómo es posible, no, que se mueran, son 8 horas nada más de camino, en 8 horas una persona no se deshidrata, hasta que llegué aquí y comprobé pues lo que es pasar, 3 días sin comer, y caminé yo la primera vez 8 horas por el desierto y me gasté un galón de agua, y sí se pasa sed. Tuve que usar otras cosas como una piedrita en la boca para hacer saliva porque ya el agua no era suficiente, estaba tomando mucha agua y no iba a alcanzar para pasar todo el camino.

DW: Entonces, cuando fuistes del Distrito?

SD: El año en que salí fue en el 2000.

DW: En qué mes?

SD: Salí el 3 de Mayo del 2000 y llegué a la frontera, crucé Yuma el 7, el 7 de Mayo llegué Yuma.

DW: Pero entonces, cuándo decidistes a dejar el Distrito el 3 de Mayo?

SD: Ese día salí.

DW: Me describe la invitación del familiar y cómo prestastes el dinero para venir.

SD: Cuando ya me ví en la necesidad de más dinero por obligaciones de educación para mis hijos entonces ya hablé con un primo, con un concuño, con Felipe. Y él me había ofrecido también ayudarme cuando quisiera venirme para acá; entonces yo le hablé por teléfono y me dijo que sí, pero todavía lo pensé un año antes de venirme. Estuve juntando desde un año antes, dinero para dejar a mi familia y donde trabajaba ya tenía 7 años, y al retirarme siempre .

DW: En?

SD: En la galletera en la Gamesa, allí ya tenía 7 años y ya tenía un puesto de empleado allí, ya ganaba se puede decir un poquito más que un obrero común, pero no me alcanzaba, entonces yo hablé con Felipe y quedamos de acuerdo en eso, que yo le iba a avisar cuando estuviera listo.

DW: Entonces en qué mes fue?

SD: Eso fue después de que salió mi hija de bachilleres, fue como por Agosto del 98.

DW: Casi dos años.

SD: Casi dos años antes de venirme, de salir para acá. Sí, eso fue a causa de la escuela, porque ella acabó bachilleres, entonces tenía que seguir a la universidad, pero ya bachilleres, pagué con muchos trabajos y privando a mis otros hijos de cosas que necesitaban, entonces ya ví que no podía yo pagar todo eso; fué cuando decidí venirme para acá y todavía nos aguantamos ese tiempo hasta el año 2000, en Enero que yo ya tenía todo el dinero listo. Ya le había hablado a Felipe; pero como me iba a venir con uno de sus hermanos, entonces tuve que esperar a que él se decidiera.

DW: El dinero que tenías para el viaje y para ...cómo lo guardastes?

SD: El dinero que junté para dejar en la casa no era suficiente para pagar el viaje y dejarle a mi familia, entonces llegamos a un acuerdo con Felipe, de que él me iba a pagar la pasada, él iba a pagar el coyote y todos mis gastos acá y después yo le iba a devolver ese dinero cuando ya trabajara, y el dinero que junté, que ahorré durante ese año antes de venirme ese dinero fué el que dejé en la casa para mi familia. Para que se estuvieran sosteniendo en lo que yo le pagaba a Felipe y les podía mandar.

DW: Entonces de Agosto del 98, cuando hablastes con Felipe, él tuvo que guardar dinero suyo para prestarte.

SD: Sí, él también estuvo ahorrando para juntar lo del coyote y también estarle mandando a su familia y mientras yo ahorraba lo poquito que podía, lo ahorraba para dejarselo en la casa a mi familia y ya al pasar acá y empezar a trabajar, pagarle a Felipe lo que me había prestado, lo que había juntado él y empezar a mandar también para mi casa.

DW: Entonces, cuánto dinero te prestó en Enero?

SD: En Enero, él ya tenía $1,400 para prestarme; si esos no me los dió a mí, él pagó directo al coyote, él pagó todo a él; yo no pagué ya nada, todo lo pagó Felipe y ya después yo se lo devolví a Felipe todo ese dinero.

DW: Entonces, explícame cómo pagastes por todo, cómo prestastes dinero a tu familia y como pagastes por todos, por tus gastos a la línea, y después eso.

SD: Sí, mira, cuando decidí venirme para acá empezamos a ahorrar con mi esposa, y ya como mi hija todavía no entraba a la universidad, entonces en ese tiempo de vacaciones tuve oportunidad de ahorrar dinero. Ya los gastos que le daba a ella de libros, de transporte, ya como no los tenía ya ese dinero lo fuimos ahorrando y cuando yo avisé en la fábrica que me iba a salir el patrón me ayudó, porque cuando uno renuncia no le dán nada de dinero, no recibe prestaciones. Entonces fué un acuerdo con ellos, y pues ellos me trataron muy bien, me dieron una cantidad como compensación y con lo que ahorré y con esa cantidad llegué a juntar $12,000 pesos, vienen siendo como $1,100 dólares, fue lo que logré juntar en ese tiempo de Agosto del 98 hasta 2000 y ese dinero se quedó en la casa con mi esposa, para sus gastos. Y entonces, cuando yo pasé aquí Felipe ya había ahorrado para pagar todos mis gastos de viaje y él pagó todo y yo empecé a trabajar y llegando luego luego tuve suerte de que el primer día que llegué ya tenía el trabajo y durante un mes y medio todo lo que gané se lo tuve que dar a Felipe para pagarle.

DW: Entonces, dejastes como $1,000 en México para tu familia.

SD: Dejé $1,000 en México para sus gastos.

DW: Y por cuánto tiempo dura eso?

SD: Nosotros teníamos un gasto semanal nada más para comida de $500 pesos a la semana; entonces era dinero más que suficiente porque yo duré mes y medio sin mandar nada para allá, y en ese mes y medio ella debería de haber gastado apenas como $2,000 y tenía todavía $10,000 de reserva; o sea, ha de haber gastado como unos $200-$250 dólares, en ese mes y medio ella y todavía le quedaban casi $1,000 dólares.

DW: Sus gastos...los gastos para la familia son pocos porque no pagan por renta, verdad?

SD: No, tengo un departamento propio, nada más pagamos cada año el derecho de tierra, de propiedad. Sí, pero salen gastos imprevistos también, por eso le dejé bastante dinero porque mis otros hijos seguían en la primaria; ellos necesitaban uniforme, zapatos, libros, cuadernos y eso ya elevaba el gasto.

DW: Entonces dejastes dinero para tu familia y en Mayo se fue ...

SD: En Mayo salí del Distrito, y tuve que ir todavía al pueblo de Felipe para encontrarme allí con su hermano y salir juntos, e hicimos el viaje en autobús, 2 noches y un día de viaje en autobús hasta la frontera, hasta San Luis, Río Colorado, cerca de Mexicali. Allí llegamos y allí esperamos al coyote y esperamos toda esa noche y hasta el otro día nos recogió y en la tarde cruzamos el desierto como a las 5 de la tarde.

DW: Su hermano ha ido a los Estados Unidos, o fué su primera vez?

SD: No, él ya había venido, por eso Felipe me dijo que me viniera con él, porque yo pensaba venir sólo pero para más seguridad dice, "vénte con él, dice, espérate a que se venga él y ya se vienen juntos."

DW: Y te sentistes mejor con ...

SD: Pues, dá más confianza venir con una persona conocida que venir sólo. Venir sólo no sabes qué vas a encontrar como te digo, sí platican muchas cosas en la línea, de que asaltan a los que ...como saben que traen dinero para pagar al coyote; aunque traigas o no traigas de todos modos te agarran y te quitan todo lo que tienes. Incluso hablaban mucho de que dejaban hasta desnudas a las personas, quitaban la ropa, zapatos, y a Beto sí le pasó, al hermano de Felipe le quitaron los zapatos una vez que vino para acá; tuvo que trabajar un tiempo en Tijuana él para poder pagar sus gastos y hablar por teléfono para que le mandaran más dinero. Entonces todo eso es lo que venimos que no sabemos qué vamos a encontrar.

DW: Entonces fuistes del Distrito a Queréndaro en autobús y encontrastes al hermano de Felipe. Cómo se llama él?

SD: Se llama Alberto, Alberto Fabián.

DW: Y aquí vive él también?

SD: Sí.

DW: Entonces el viaje en autobús a la frontera es dos días y medio?

SD: Sí, son dos noches...o dos días y una noche.

DW: Qué hicieron esos dos días?

SD: Pues nada más platicar en el autobús, no se puede hacer otra cosa. Cuando paraba para comer pues ya nos bajabamos a estirar las piernas un rato y nos volvíamos a subir y otra vez a hacer camino.

DW: Qué te dijo Alberto sobre eso de ???

SD: Oh, él me decía que cuando llegaramos acá a la línea, no te... nada más sí te recomiendo que no te le despegues al coyote; dice, porque vamos a caminar mucho y hay gente que se va quedando. Dice, tú no ayudes a nadie, pero también no esperes que nadie te ayude. Tú tienes que confiar nada más en tí; dice, ni en mí vayas a confiar a decirme dónde traes el dinero, u otra cosa....dice, nada, nada más llegamos, conocemos al coyote, fíjate bien quién es y nos vamos atrás de él, dice, y no te despegues, así veas que alguien se está quedando, dice, que se quede...si al fin que a ellos los agarran y los sacan otra vez.

DW: Entonces, salistes del Distrito el 3 de Mayo, y todo el tiempo estuvo en contacto con Felipe, verdad?

SD: Sí, desde que salimos allá le hablé a Felipe para avisarle que ya ibamos en camino y cuando llegamos a San Luis le volvimos a hablar para avisarle que ya habíamos llegado a la frontera; para que él supiera dónde estábamos.

DW: Hablastes con él del Distrito? En Queréndaro y en la frontera.

SD: Sí, y cuando pasamos a Yuma, allí nos incomunicamos porque nos tenían en una casa y habían muchos retenes alreadedor, entonces no nos dejaban salir a hablar por teléfono y los celulares de los coyotes no nos lo prestaban.

DW: Entonces, qué te dijo Felipe cuando lo llamastes?

SD: Oh, ellos estaban preocupados porque no sabían qué había pasado, sabían que estabamos en Yuma, pero no sabían dónde estabamos.

DW: Yo digo que qué te dijo cuando lo llamastes de México y Queréndaro y la frontera?

SD: Oh, nada más le comentábamos ....cuando salí del distrito le dije que ya iba para allá; dice, está bien, dice, entonces vé con Beto, se encuentra con él y ya se vienen y llegando a Queréndaro le hablé otra vez, le digo, "ya vamos en camino" y le dije la hora en que salía el autobús, le digo, vamos a salir a tales horas para que él también supiera cuándo ibamos a llegar más o menos, y cuando llegamos a San Luis le volví a hablar, dije, "ya estamos aquí." Yo hablaba con Felipe y hablaba también con mi familia, hablaba a los dos lados, para que los dos supieran que estábamos bien porque mucha gente se pierde y no saben dónde anda ni si están bien, o si ya no están; entonces para que no tuvieran esa preocupación yo le hablaba a las dos partes.

DW: Entonces, llegaron a la central de San Luis.

SD: Sí.

DW: Y del momento que salieron del autobús, cómo buscastes...

SD: Al coyote?

DW: Aha.

SD: Ya traíamos el teléfono de él, desde que salimos de Queréndaro y llegando a San Luis le hablamos por teléfono que ya estabamos listos y él nos dijo un lugar donde teníamos que esperarlo. Allí estuvimos esperándolo toda la tarde hasta en la noche que llegó y ya en la noche él nos llevó a otra casa donde podíamos dormir.

DW: En San Luis?

SD: En San Luis.

DW: Entonces él iba a traerle de la central a esta casa, o fuistes en taxi?

SD: No, él nos llevó en carro.

DW: Y recuerdas su nombre?

SD: Le decimos Tarrín.

DW: Y entonces cómo, este es familiar de Felipe?

SD: No es familiar, es del mismo pueblo donde nació Felipe.

DW: OK, es de Queréndaro .

SD: Sí, es paisano de él; sí, por eso lo conocen allí todos y pues él también les ayuda, les hace más fácil el viaje a los que son de allí.

DW: Y eso es su trabajo?

SD: Sí, pero él no hace todo el trabajo...sino que tiene gente que le ayuda. Son varias partes que trabajan allí juntos. El nada más lleva la gente hasta la frontera y nos encuentra un lugar para quedarnos; ya allí llega otra persona que es el que le decimos ya bien, Coyote, esa persona nos dice a qué horas vamos a salir y qué tenemos que llevar, y qué no llevar, porque mucha gente llega como si fueran de viaje con maletas y todo y para caminar en el desierto con carga pues no es muy fácil. Entonces los que llevaban cosas tuvieron que dejarlas allí y nada más lo indispensable, lo que sí nos dijo que llevarabamos mucha agua.

DW: Entonces el coyote de Queréndaro lo llevaron a una casa para dormir por la noche, y cómo fué este tiempo en la casa?

SD: Oh, la primera vez nos fué un poquito mal porque era una casa abandonada, era en las orillas de San Luis, no era en el centro y era una casa sin puertas, no tenía vidrios en las ventanas y nada más había unos colchones viejos tirados en el piso y allí tuvimos que quedarnos a dormir; había nada más un baño para los que estabamos allí, éramos como 10 personas y la regadera no servía, nada más para lo que iba a hacer uno y también, pues no nos dieron ni de cenar ni de almorzar y ya hasta a mediodía del otro día nos dieron nada más papas fritas, fué todo lo que comimos antes de cruzar el desierto.

DW: Desde que salistes del autobús hasta la casita.

SD: Desde que nos llevaron, desde que salí del autobús, saliendo fuimos a almorzar porque todavía pues llevábamos dinero nosotros, entonces en lo que nos recogía el coyote fuimos a almorzar y comimos bien, pero ya no cenamos y en la casa donde nos llevaron no nos dieron nada tampoco, y al otro día en la mañana no estaba la señora y no almorzamos y hasta mediodía que llegó nos llevó un costal de papas y ella las preparó nada más con aceite y sal y tortillas fue lo que comimos. Papas fritas, y agua de la llave porque no había sodas ni agua de garrafón.

DW: Entonces no comistes por como 4 horas.

SD: No, como por 12 horas, pero allí todavía pues íbamos más tranquilos, cuando cruzamos el desierto el muchacho éste, por lo regular todos los que se dedican a ese trabajo si no andan tomados andan drogados para poder aguantar ellos el paso y la gente va apenas atrás de ellos. La gente normal sin nada de droga ni nada de estimulantes, tiene que ir a lo que dá su cuerpo nada más y varios se estuvieron quedando atrás atrás e incluso uno mejor se quedó, se quedó allá a que lo agarraran. Ya hasta como a las 12 de la noche íbamos nada más 5 muchachos en el grupo.

DW: No todos los 10?

SD: No, ya se habían quedado unos, allí empezaron ya en lo oscuro, empezaron a circular patrullas.

DW: Espera un momento. En la casa, a dónde dormistes, cómo fue el ambiente con las personas? Eran muy agradable, las personas te dejan solo, cómo fué? Y qué estabas con Alfredo, verdad?

SD: Quién es Alfredo? Con Alberto.... Sí estaba con él, veníamos 4 de allí mismo del pueblo. Era Beto, era Gabriel, otro hermano de Felipe...eramos 5 en total. Beto (Beto is a nickname for Alberto), Gabriel, Ramón (un compadre de Felipe), Manuel (un cuñado de Felipe) y yo. Eramos los 5 que veníamos.

DW: Todos parientes de Felipe.

SD: Sí, si todos parientes y pues nosotros estabamos el grupo allí y las demás gentes había unos que iban solos, otros que iban en parejas pero por lo normal cuando se junta gente así se unen todos y platican todos; o sea, no hay alguien que se separe, sino todos están allí, tratan de estar todos juntos, platicando bien.

DW: Y de qué platicaron?

SD: Platicando de sus familias, de por qué vienen para acá, de cuántas veces han venido y cómo les ha ido. Había muchachos que ya habían tratado de cruzar y los habían regresado y estaban esperando allí para poder cruzar otra vez. Y había otros que acababan de llegar apenas, después de que llegamos nosotros llegaron como dos personas más pero cuando yo vine había puros hombres, no habían mujeres.

DW: Y recuerdas unas historias que dijeron allí?

SD: Pues así, me acuerdo que veníamos con...nos encontramos con uno de Guadalajara, venían dos hermanos y un muchacho que era hijo de uno de ellos, y ellos ya tenían rato aquí pasando a los Estados Unidos a trabajar en la construcción y el muchacho venía por primera vez, pero venía bien espantado de todo lo que le habían contado del desierto, y no sabía, volteaba para todos lados, muy nervioso. Andaba como buscando algo, pero pues los dos hermanos, entre los dos lo animaban a que se vinieran y también lo iban a enseñar a trabajar porque él todavía no sabía trabajar en la construcción, era su primera vez y habían otras personas, pero esas ya fué hasta después de que cruzamos el desierto que las encontramos, eran de Guajaca. Eran 3 niñas, una de 8 años, otra de 10 y la mayor de 14, pasaron con dos muchachos, dos hermanos de ellas.

DW: Pero dime, te sentistes como más tranquilo porque estabas con Alberto, Gabriel, Ramón y Manuel, como que tenías confianza de que todo saldría bien porque estabas con ellos?

SD: Yo, desde el momento en que me decidí a venir, yo estaba convencido de que iba a pasar de una forma o de otra, yo no pensaba rendirme como muchos que se regresaban. Este Manual, allá en el desierto se lastimó un pie, se clavó un...había una tabla con un clavo y se lastimó la planta, pisó la tabla y se enterró el clavo y él se tuvo que regresar a su pueblo y antes de eso, yo me separé con Ramón, perdimos al coyote y allí en el desierto Ramón ya no quería seguir, él decía que mejor iba a dejar que nos agarraran pero yo le dije que no. Y es que él ya no traía agua, y yo le dí la mía, le dije "pues toma, yo no me voy, ya ibamos como a unos...yo calculaba como a unos 3 kilómetros ya de las luces de Yuma, ya las alcanzabamos a ver, y él se sentó y dijo que ya no iba a caminar. Dice, "No, dice, ya no tenemos agua." Digo, "no, mira, ya están cerca las luces, digo, vamos a cruzar," pero todavía se veía el desierto y él ya no quería, entonces agarré mi botella de agua y se la dí pero ya era menos de la mitad. Digo, "vamos." Dice, "no, pero tú no traes." Digo, "no le hace, digo, yo sí aguanto." Yo ya no quería regresarme, yo quería pasar.

DW: Entonces me dice que a veces las personas como Alberto, y Ramón y esas personas no te dió confianza, eran un poco como ...tú tenías que ser fuerte y tener como una...

SD: Es que hay personas que son un poco más débiles de...no débiles de cuerpo, sino como que su motivo para acá no es lo bastante fuerte para venir, no están muy motivados, y yo ya era mi última salida, era mi última carta, yo tenía que venir a como diera lugar.

DW: Entonces, si no tiene un motivo muy fuerte....

SD: Se rinden.

DW: Cuando encuentran una....

SD: Una dificultad.

DW: No tienen confianza que puedan pasar.

SD: Aha. Sí, se rinden y prefieren irse o prefieren que los agarren, pero es doble trabajo, porque si ya llegamos casi hasta el final y regresarse para empezar de nuevo, yo no le veía caso.

DW: Pero por qué tu experiencia fue diferente?

SD: La de quién, la mía?

DW: Aha. Por qué?

SD: Yo tenía un motivo muy fuerte, y era lo que me animaba. Yo tenía allá, como le dije allí a Ramón, digo "yo no me regreso, yo tengo que pasar, digo aunque sea arrastrándome pero yo voy a llegar allá." Y él no se animaba, decía, yo creo sentía que ya no iba a llegar, pero era de noche y no hacía tanto calor y teníamos un poco de agua todavía, pero ya no quería sufrir él, quería que llegara la patrulla y se lo llevara de regreso en carro, pero yo pensaba otra vez empezar desde allá, ya estamos aquí, ya para qué nos regresamos y allí corrimos con suerte porque caminamos todavía un pedacito y de repente así nos alumbraron unos faros y yo pensé que ya era la migración, "ya nos agarraron," dije y él ya ni se movió, se quedó quieto allí donde estaba, pero los faros dieron vuelta y vimos que era un trailer por las luces de los costados, lo que no habíamos visto es que había un canal allí de desague junto a nosotros, por lo oscuro de la noche no se veía, y llegó el trailer y se parqueó allí y prendió unas luces y ya vimos que era donde tiraban todos los desechos, era puro lodo y basura y se paró allí el chofer y vació lo que traía y empezó a lavar su carro; entonces le dije a Ramón, "si quieres agua, digo, vamos a pedirle, yo creo que él trae, siempre traen aunque sean sodas o agua," y fuimos, nos arrimamos y él hablaba poquito inglés, yo no hablaba nada todavía. Entonces fuimos y le dijo que si le regalaba agua, y allí junto a eso había una toma de agua y no la habíamos visto, estaba...era un edificio donde llegaban allí todos a descargar, todo lo que iban a tirar y a lavar allí con manguera y nosotros no habíamos visto por lo oscuro.

DW: Pero no te sigo. Cómo fué? Puedes explicarme otra vez, porque tengo un poco de dificultad de seguir cómo pasó todo. Cuándo salistes de la casita en la sierra, con Alberto y Ramón?

SD: Oh, entonces te explico desde allí; o sea, te voy a ir explicando desde que salí hasta que llegué aquí a California.

DW: O hasta el otro lado.

SD: Sí, de allí salimos, llegaron unos muchachos, te digo los coyotes y nos llevaron en carro hasta la autopista, hasta el freeway; era un grupo grande, salimos como en tres carros, eramos ya en total para ese entonces como unas 15 personas; y de allí de la casita de San Luis nos llevaron hasta un restaurante que está en la autopista, y allí esperamos, allí que se llegaron 3 carros, como 5 personas cada quién...eramos como 15 o 16 personas, y allí estuvimos esperando hasta que los coyotes otra vez regresaron y nos dijeron que ya ibamos a pasar; entonces nos llevaron hasta la cerca y brincamos una cerca de alambre, ya en la línea. Allí desenterraron de la arena una escalera, no habíamos visto nosotros, ellos sabían donde la habían escondido, desenterraron la escalera de aluminio y con esa escalera la apoyaron en la cerca y atravesaron por donde pasaban las patrulla de la border, para que nosotros pasaramos por la escalera y no pisaramos la tierra suelta donde pasaba la patrulla para que no vieran nuestras huellas, y así nos pasaron a todos.

DW: Es así, verdad?

SD: Ya, pero es de las portátiles, de esas que están rectas.

DW: OK.

SD: Sí, es una estructura de aluminio.

DW: Salistes a este restaurante en la autopista, y de este restaurante caminaron.

SD: De allí nada más atravesamos la carretera y llegamos a la línea, a la frontera, brincamos una cerca de alambre.

DW: Qué fue? Cómo se dice eso...no es un muro....

SD: No, allí no hay muro, nada más son cerca de alambre, es un palo aquí y otro acá y otro acá y con hilos de alambre así, de púas, como para detener al ganado así; así está y brincamos esa y ellos brincaron otra; sí y ya desenterraron la escalera y la pusieron como a un paso y por allí brincamos todos, nos subimos a la cerca y caminamos en los escalones de la escalera hasta el otro lado.

DW: Entonces el restaurante estaba muy cerca a la línea.

SD: Estaba...si esta fuera la carretera, el restaurante estaba aquí, aquí la carretera en medio y la primera cerca de alambre estaba aquí y la segunda estaba acá.

DW: Nada más que un kilómetro.

SD: No, como de aquí a allá, a atravesar la avenida. Sí, ya lo demás para adentro era puro desierto.

[looking at a drawing....]

SD: Es como la malla que tiene allí el parque pero más bajita.

DW: Entonces habían como cuántas cercas?

SD: Habían dos, había una al lado de la carretera y otra más adentro y brincamos la primera ...y ya la segunda la brincamos con la escalera, la pusieron como un puente.

DW: Y cómo brincaste la segunda?

SD: Con la escalera, nos subimos sobre la cerca ...

DW: Estaba así, una cerca así; una cerca así.... I mean, una escalera así [showing the drawing]...

SD: No, mira....préstame [pointing at the drawing again]...no aquí estaba la primera cerca donde estaban los postes, que sostienen los hilos de alambre, y había como 3 hilos, todos con púas; esta la brincamos como pudimos.

DW: Oh, OK, no estaban muy separados, las cercas estaban casi juntas.

SD: Estaban juntas y ésta la brincamos como pudimos y acá estaba la otra; estaba así, y aquí estaban los postes así y los hilos de alambre, y también con púas. Entonces ellos, cuando cruzamos esta cerca, ellos de por aquí nos entraron la escalera, estaba la escalera aquí así y ésta la atravesaron, pusieron una parte aquí y la atravesaron hasta allá, hasta lo que daba, así estaba la escalera y por aquí daba vuelta la patrulla, era un camino, pero era pura tierra suelta, pisabas tú y se hundía. Entonces para que no dejaramos pisadas aquí, pusieron las escalera y nos subimos en la cerca como si fuera una otra escalera en los hilos de alambre y por la escalera de aluminio pasamos hasta acá. Hasta acá empezamos a pisar. O sea, todo este tramo no dejamos huellas para que no la viera la patrulla, que por allí habíamos cruzado.

DW: Habían dos escaleras, una por cada lado.

SD: Aha. Sí, y ya desde allí empezamos a caminar ya adentro de Estados Unidos, ya allí pasamos.

DW: Fué muy difícil o fácil, o qué?

SD: Allí todavía estaba fácil; lo difícil empezó al bajarnos de la escalera a caminar sobre arena, caminamos como te digo como 6-8 horas sobre pura arena y todavía con el calor de la tarde.

DW: Entonces, cómo... a tí cómo pensaste, cuando brincastes la cerca, pensastes.... cómo tenían las dos escaleras por cada lado, y a tí te fué muy fácil, o pensastes antes que la brincada sería mucho más difícil, o cómo?

SD: Yo todavía no sabía si ya había pasado lo difícil, pero allí todavía para mí eso era muy fácil pasar hasta allí, dije, "pues si esto es pasar la frontera pues no hay ningún problema, hasta yo sólo lo hago," pero cuando empezamos a caminar por el desierto, como a las dos horas, encontramos los matorrales del desierto seco, pero con muchos hoyos alrededor.

DW: Qué son matorrales?

SD: Arbustos. Cómo les dicen aquí? Arbustos o matorrales...no sé cómo se dicen.

[sounds as if they are looking at a dictionary]

DW: Qué son matorrales? Me explica...no está. [Matorrales: bushes]..

SD: Arbusto?

[pages flipping again]

SD: Está en la cerca, setos...cómo les dicen aquí? Setos, arbustos, arbol chiquito.

DW: Es.... como se dice esta planta que comen?

SD: Cilandro?

DW: No, no es cilantro, es como que tiene espinas.

SD: Espinas? No.

DW: Shrubs?

SD: Si, hay muchos en el desierto secos.

DW: Muchos grandes, ha?

SD: Sí, hay unos hasta por aquí de alto. Y allí vimos que habían un montón de hoyos, de agujeros alrededor, pero pues yo no sabía, yo pensé que eran ratones, u otro animal, y no era de víboras, hay muchas víboras de cascabel por allí por donde pasamos, y matamos una en el camino, una medianita y de allí pues ya empecé a abrir más los ojos, yo iba como de día de campo caminando por el desierto, nada más aguantando el calor, pero te digo, el chavo ese que nos llevaba, el coyote, ese pues se iba ya con pastillas adentro, iba drogado, ya él no sentía el cansancio, no llevaba ni agua y nosotros tome y tome agua a cada rato.

DW: Entonces, cómo sentistes de la casita por el lado de México a la línea, te sentistes muy nervioso, ó?

SD: Empecé a ponerme nervioso. Sí, porque todavía no sabía hasta donde ibamos a ir, cuando pasas la cerca ves puro desierto, no se vé otra cosa, se ven unos montes, pero muy lejos y si vamos a ir hasta allá, yo creo vamos a llegar hasta mañana en la mañana y cuando empezamos a caminar no nos llevaron en línea recta, sino que ibamos en zig zag, primero íbamos para un lado y luego nos regresabamos para otro.

DW: Por qué así?

SD: Yo creo que para despistar a las patrullas, me imagino.

[end of side one of tape]

SD: Es el convertidor para corriente, y lo conectamos mejor a la luz.

DW: Es mejor, pero no tengo... entonces...donde, estabamos hablando sobre ...porque perdimos mucho. Tenemos que regresar, tén paciencia, OK?

SD: No hay problema, ahorita estaba oyendo desde que te dije que íbamos en zig zag, pues de allí quedamos, ahorita ya está grabando. Entonces íbamos en zig zag para borrar, también para darle tiempo al otro muchacho a borrar huellas, se regresaba y borrar huellas y que fuera más difícil que lo siguieran las patrullas.

DW: Me dijo que este Restaurante estaba muy cerca a la cerca.

SD: De la carretera sí.

DW: A la cerca también?

SD: Sí, era del otro lado de la carretera.

DW: Y entonces... descríbeme otra vez cómo brincastes la cerca.

SD: Sí, era del Restaurante cruzamos la carretera y estaba una cerca de alambre; una cerca de unos tres hilos de alambre de púas; esa la brincamos cada quién como pudo, unos subiéndose en los alambres, otros por abajo y cuando cruzamos esa cerca los coyotes desenterraron una escalera de aluminio y esa escalera la apoyaron en la otra cerca de adentro y la usamos como puente, no? como escalera, y nos la usamos como puente para cruzar una carretera por donde andan las patrullas, la migración, para no dejar huellas allí que no nos descubrieran tan rápido, porque si ven las pisadas pues luego luego nos hubieran agarrado, entonces para darnos más tiempo hicieron eso, y ya una vez pasado, recogieron otra vez la escalera y la volvieron a enterrar y nosotros seguimos adelante por el desierto y caminando en zig zag para....por el lado de los Estados Unidos ya.

DW: También en el zig zag.

SD: Sí, y me dí cuenta del zig zag porque veía los montes que se ven, los cerros que se veían a lo lejos que ibamos primero en dirección a uno, y ya al rato el coyote otra vez agarraba para el lado contrario, se iba para el otro lado y yo veía cómo íbamos caminando así, dando curvas, pero no dije nada pues ellos sabían lo que hacían y así seguimos durante 5 horas, te digo, y pues cuidándonos de las víboras, que fué el único que ví.

DW: Cómo vistes el terreno?

SD: Es muy pesado para caminar porque te hundes, se hunden los pies y tienes que hacer doble esfuerzo de estar desenterrando los pies para seguir avanzando y otra cosa de que a mí me habían dicho que llevara botas y yo me compré unas botas grandes y pesadas y el coyote me dijo que hubiera sido mejor con tenis, porque el tenis se hunde menos en la arena que una bota. Y pues se me hizo más cansado a mí, pero sí seguimos así, hasta por cerca de 5 horas, hasta que oscureció y alcanzamos a salir de parte del desierto, llegamos hasta donde están unos fields de alfalfa. Ya llegando a esos fields fué cuando vimos la primera patrulla y allí nos tiramos entre la alfalfa para que no nos vieran, pero como que alcanzaron a ver algo, porque llamaron a más, llegaron hasta 5 ó 6 patrullas alrededor de nosotros.

DW: Qué te dijo las patrullas?

SD: Las patrullas no hablaban, no nos dijeron nada. Nada más alumbraban el terreno; no sé si verían nada más el movimiento, o sospecharían algo porque no nos hablaron por micrófono, lo único que hacían era alumbrar con los faros, todo el field, cada quién, cada patrulla alumbraba por un lado y pasaron las luces encima de nosotros pero no nos alcanzaron a ver, la alfalfa estaba muy alta, nos alcanzamos a esconder bien.

DW: Como qué?

SD: Allí de alto, estaría como medio metro, que será como...

DW: Tres pies.

SD: Sí, más o menos.

DW: Estaba en este campo de alfalfa y la migra lo alumbraron.

SD: Sí, estaban alumbrándo con los faros, y allí estuvimos como unos 15 minutos tirados en la alfalfa y no se iban las patrullas y hasta que el coyote se puso muy nervioso, ya no sabía por donde salir, fué cuando dijo que el que quisiera cruzar que se fuera con él pero iban a correr y que no se despegaran de él para nada y en ese momento yo le hablé a Ramón, pero él no me respondió, entonces tuve que regresar un tramo, para encontrarlo.

DW: Cuánta distancia?

SD: Como unos 3 metros atrás.

DW: Pero por la tierra?

SD: Entre la alfalfa y gateando y tratando de no mover la alfalfa para que no se viera pues afuera, y ya cuando lo encontré y le avisé que el coyote iba a correr, ya nos asomamos y ellos ya iban corriendo, ya iban bastante retirados de nosotros y las patrullas empezaron a darse vuelta para seguirlos.

DW: Cómo sabes eso?

SD: Por las luces de los faros; dejaron los faros ya no nos seguieron alumbrando, los apagaron pero los faros de sus patrullas empezaron a avanzar porque estaban quietos, las patrullas no se movían cuando nos rodearon, llegaron hasta un punto y se quedaron todas paradas y empezaron a alumbrar nada más, y ya cuando corrió el coyote apagaron los faros y empezaron a caminar todas las patrullas y en ese rato aprovechamos con Ramón para quedarnos allí y que se fueran las patrullas pero ya cuando tratamos de seguir a los otros ya no los hayamos y seguimos por nuestra cuenta hasta salir de la alfalfa, del campo de alfalfa y salimos a un canal; allí fué donde oímos los disparos de pistola y de escopeta y pues nos quedamos allí.

DW: Pero qué? Cuando regresastes por Ramón, a dónde fué el guía?

SD: El guía se echó a correr, iba ...también salió por el campo de alfalfa pero ellos atravesaron donde estaba la luz, había una luz iluminando medio campo y por allí se atravesaron ellos, todavía los alcanzamos a ver por donde iban, pero ya no pudimos seguirlos, salieron de la luz y ya no supimos para donde estaban. Atrás de la luz había una tubería de riego que usan, son tubos largos como aros para regar todos esos campos. Habían unos tubos, allí atrás de la luz, eran tubos que arrastran con tractores para ir regando todo el campo.

DW: De cemento?

SD: No, los tubos son metálicos. Sí, son como arañas, están así, pero es una cosa larga y ya nada más los van arrastrando y van regando todo el campo, van echando chorritos de agua. Y por allí vimos que se fueron ellos, el guía y los otros 3 compañeros y las patrullas.

DW: Allí pasaron.

SD: Sí, por allí pasaron, como había luz los vimos cuando cruzaron por allí pero con Ramón no quisimos pasar por la luz porque las patrullas acababan de pasar por allí, entonces nosotros nos dimos vuelta por otro lado y salimos hasta donde estaba un canal, un canal de riego, ese sí es de cemento y había una hilera de arbolitos allí, a un lado, y allí fuimos y nos sentamos a descansar para pensar qué íbamos a hacer cuando vimos que al otro lado de los árboles llegó la camioneta y empezaron a disparar, y pistolas y escopetas y oímos las voces de los rancheros. Pero te digo, yo no entendí qué eran, no más oía la risa.

DW: Pensastes que tal vez era la migra?

SD: No. Porque la migra nunca habló acá por el micrófono, y ellos no traían micrófonos tampoco; hablaban así nada más, como si fueran....yo no ví la camioneta, pero me imagino que era una como pick up, sin capota, porque se oían como 5 personas distintas y se oían los disparos y desde que venía, seguía caminando la camioneta y ya venían disparando, entonces me imagino que no traían capota y venían atrás en la cajuela, parados y desde allí iban disparando.

DW: Para qué?

SD: Yo me imagino que era imaginarme, que era para espantar nada más a la gente que anduviera por allí.

DW: Pero, para matarlos?

SD: Nadie salió herido, después ya encontré a mis otros compañeros y no, nadie salió herido; me imagino que nada más fue para espantar.

DW: Para sacarlos del campo?

SD: Sí, pues para que también les dijeramos a los demás que cruzaban por allí que habían rancheros pues. Me imagino que es por eso.

DW: Pero, pensastes que si el ranchero te veía, que él te mataba con la pistola, o no?

SD: Allá en México se oyen también luego historias de esas, pero más bien acá en Tejas de que rancheros sí han matado así a braceros, a ilegales, porque invaden sus tierras, porque cruzan por allí y sí les disparan. Pero acá en California no se había oido todavía, y yo sabía que sí habían rancheros que hacían eso, pero no me imagine pasar por un momento así y yo estoy acostumbrado a andar de cacería yo y a oir esos ruidos, pero nunca había estado del otro lado y ya después de eso se retiraron, se fueron y me quedé con Ramón allí sentados.

DW: Por cuánto tiempo?

SD: Como una media hora estuvimos allí, esperándo a que se fueran todos y convenciendo a Ramón de que siguieramos adelante porque ya no quería, estaba muy desanimado él, cansado y desanimado y fué cuando llegó el trailer, nos alumbró y a la primera sí pensé que era la migración que nos había encontrado y hasta que giró el trailer y le ví las luces de los costado fué que supimos que era un trailer.

DW: De la migración?

SD: No, es el que llegaba a tirar el desperdicio. Sí porque la migración nada más trae camionetas y patrullas y ya vimos que allí vació la carga y vimos que era un edificio que estaba allí y no se veía, estaba muy oscuro esa noche.

DW: De qué edificio fué?

SD: Era una planta como para empezar el tratamiento de aguas, porque tiraba puras aguas negras, pura agua sucia, llegó con lodo y basura, desperdicio, y empezó a lavar su trailer cuando nos arrimamos a pedirle el agua, y ya él nos dijo, nos señaló donde había una toma de agua que pues yo creo ellos usaban allí, de día y había también, estaba la máquina de sodas allí junto, y ya fuimos nosotros, Ramón sí traía dinero.

DW: Con éste gabacho?

SD: No, él se quedó lavando su trailer, nada más fuimos con Ramón y llenamos la botella de agua y te digo, Ramón se le ocurrió decirle a ver si nos podía ayudar el gabacho, y nos preguntó que cuántos eramos y le dijimos que nada más eramos dos, pero sí él sabía que veníamos del otro lado, que veníamos ilegales, y dijo que cuando apagara él las luces que nos subiéramos y él nos metía a Yuma, y sí, en cuanto apagó las luces nos subimos a su troca y nos fuimos en el cajón, allí escondidos hasta Yuma.

DW: Y por qué te ayudó este Americano?

SD: Pues te dijo, no sé si nos vió muy asustados, o le dió compasión, o no sé, pero pues lo bueno es que nos ayudó, si no quién sabe qué nos hubiera pasado allí, a lo mejor Ramón no se hubiera animado a seguir, si hubiera pasado yo solo o a lo mejor no hubiera pasado yo tampoco, pero pues la buena suerte, o el buen corazón de este señor, nos ayudó y nos pasó, y nos pidió ni dinero, nada; no, no tenía interés, porque sí le ofrecimos dinero, Ramón traía dólares y le ofreció y no quiso, no nos aceptó, y ya nos dejó nada más a la entrada de Yuma y él se fué a una fábrica que está allí, una planta. Ya seguimos caminando nosotros hasta Yuma y tratamos de hablar por teléfono con los coyotes pero no los encontramos y hablamos con Felipe, para avisarle que habíamos cruzado ya nosotros dos.

DW: Pero desde el momento que el Americano se llego a la planta; afuera, a qué distancia estaba de Yuma, la planta?

SD: No podría decirte, porque estuvo dando vueltas pero el tiempo que duró fué como unos 15 ó 20 minutos que estuvimos...

DW: Del canal ...

SD: Del canal hasta la planta y la planta todavía estaba afuera de Yuma, no estaba adentro de la ciudad.

DW: Pero todavía no te sentistes seguro?

SD: Ya me sentí más seguro cuando ibamos adentro del trailer, de la troca.

DW: Y por qué?

SD: Porque íbamos casi encerrados, iba destapada la troca, pero estaba alta la pared y nadie nos podía ver y no hay edificios altos por allí para que alguien nos viera desde arriba; entonces yo dije, ya, aquí es más seguro, por lo menos entrar.

DW: Pero, en un momento pensastes que tal vez este hombre era amigo de la migra?

SD: Nos iba a entregar? Sí, llegué a... sí pasó por allí y también Ramón dijo, "a ver si no nos entrega." Pero cuando empecé a ver que pasabamos cables y que luego cuando salimos de allí del canal, en la troca era pura terracería y ya después se sintió que ibamos sobre una autopista, sobre un freeway, entonces dije, freeway para la salida, para la frontera no hay, y si quisiera avisarle a la migra, pues si se hubiera parado por aquí ya nos estarían esperando las patrullas, pero entre más avanzabamos, pues más confiado me sentía porque sabíamos que estabamos entrando y ya cuando nos avisó que hasta allí nos podía dejar y me asomé pues ví todo desierto alrededor, afuera de la ciudad, pero ya a campo y la ciudad ya estaba como a unos 300 metros ya estaban las primeras casas. Entonces ya me sentí más seguro pero todavía no me sentía bien, todavía andaba volteando para todos lados buscando patrullas. Y ya nos dejó allí, te digo, le ofrecimos dinero y no quiso, nada más le dimos las gracias, y empezamos a caminar allí, como no conocíamos Yuma empezamos a buscar el downtown para ubicarnos y entramos por un freeway donde hay varios hoteles y en una gasolinera entramos y compramos la tarjeta para hablar por teléfono; ya le hablamos de allí a Felipe y Felipe quedó en comunicarse con los coyotes.

DW: Porque los coyotes tienen celulares, aha.

SD: Y le avisamos de lo que había pasado, de los disparos y que nos habíamos separado de los otros y pues ya quedó él preocupado, pero ya sabía por lo menos que habíamos pasado dos.

DW: Y después que llamastes a Felipe, él llamó a los coyotes y te llamó después de eso?

SD: Sí, me dió un teléfono para hablarles y decirles dónde estábamos pero no contestaron; le hablamos, le estuvimos hablando y no contestaron, entonces decidimos con Ramón escondernos porque estaban pasando muchas ??? de patros y dice, "en cualquier rato nos van a levantar porque ahorita ya es tarde," eran como las 12 y dice "en cualquier rato nos van a ver y nos van a preguntar, y si te preguntan dile que venimos de trabajar, pero ojalá y no porque pues nos van a pedir papeles y no tenemos." Entonces buscamos ese lugar, vimos que estaba baldío, estaba solo y había escombros allí y nos metimos entre los escombros.

DW: Qué son escombros? [Escombros:ruins]

SD: Es lo que queda de un edificio cuando lo tiran.

DW: OK, como basura...

SD: Sí, de concreto y piedras así, y estaba junto a unas vías, entonces por allí no pasaba gente y nos metimos allí y allí nos dormimos como 2-3 horas.

DW: No más 2-3 horas?

SD: Sí, porque en lo que hablamos por teléfono ya nos dieron casi la 1; y a las 4:30 nos levantamos de allí porque me dijo Ramón, "ahorita van a empezar a llegar los trabajadores del McDonalds y nos van a ver aquí," dice, "mejor vamos a pararnos." Como yo también entraba a las 5 a empezar a preparar, y ya nos paramos y empezamos a caminar y llegamos hasta otra gasolinera y de allí tratamos de hablar otra vez con los coyotes y no nos contestaron; entonces lo que me dijo él dice, "vamos a buscar el barrio Mejicano." Le digo, "pero cómo lo vas a conocer aquí...le digo, si ahorita no hay ni gente en la calle." Dice, "es fácil, dice, donde haya trailers, allí van a estar los Mejicanos porque esos son los que viven en puro trailer." Y entonces empezamos a caminar toda la ciudad, toda Yuma, hasta que encontramos unas trailitas por allí, dice, "por aquí va a ser," y llegamos hasta una marqueta, un market y allí volvimos a hablar por teléfono otra vez con los coyotes y ya nos respondieron a esa hora. Entró él y compró unos refrescos, unas sodas y allí los esperamos y ya llegaron por nosotros allí, allí nos recogieron.

DW: Entonces cuando andaba caminando en Mexicali sentistes como un extranjero o sentistes Mejicano.

SD: En Mexicali o en Yuma?

DW: En Yuma.

SD: En Yuma pues sentía incómodo, como si hubiera entrado a la casa de otra persona sin permiso, me sentía mal yo, veía a las personas que pasaban, a esa hora ya había gente que pasaba en auto y volteaban a vernos y pues sí me sentía bien incómodo.

DW: Por qué?

SD: Porque primero porque estaba sin papeles; ya sabía que estaba de ilegal y en segundo porque sentía que me veían raro como que llamaba la atención y pues sí se siente uno incómodo cuando todos voltean a verte y te digo yo pensé que ya había pasado todo y no, ya cuando nos llevaron los coyotes a la casa donde íbamos a estar encontramos como a 30 personas allí en esa casa, una casa de 3 cuartos nada más, con un solo baño.

DW: Espera un momento.

[Interruption here]

DW: Yo quisiera hablar más otra vez sobre el tiempo después que llamastes a Felipe. Estabas caminando por...

SD: Por las calles de Yuma, andabamos en un freeway y pues nada más veíamos pasar las patrullas allí; vimos...llegué a contar como 8 patrullas en ese ratito, unas que les decimos perradas, son...en México las conocemos como panel....nada más traen los asientos del conductor adelante y atrás es una caja.

DW: Pero no te pararon.

SD: No, ninguna nos paró ni nos preguntaron nada. Nada más pasaban y nos veían pero no nos pararon hasta que llegamos al baldío donde nos quedamos a dormir, y otro día entramos a la ciudad a buscar las trailas de los Mejicanos y también nos pasaron como otras 3 patrullas pero tampoco nos dijeron nada.

DW: Y por qué piensas que no te paró?

SD: No sé, nada más se nos quedaban viendo porque como anduvimos a gatas en el field de alfalfa yo traía los pantalones manchados de verde, de toda la hierba que había aplastado y traía un pantalón claro y se veía bien las manchas y cada que pasaba una patrulla me ponía de espaldas pero trataba de disimular, de no hacerme ver tanto, pero sí siempre voltean a vernos; pero no nos pararon ni una.

DW: Entonces, cómo supistes cuando buscastes un barrio Mejicano?

SD: Oh, te digo que me dijo Ramoón, porque yo no sabía cómo encontrarlo ...me dijo que tenemos que buscar las trailas porque los Mejicanos siempre ocupan trailas...no ocupan casas, algunos pues sí han de tener, pero los que ya tienen papeles pero por lo regular ocupan casas móbiles o trailas; entonces tuvimos que caminar varias calles en la ciudad y recorrimos como dos barrios; pasamos un puente y unas vías hasta que llegamos a las trailas.

DW: Esto fue en la mañana.

SD: En la madrugada, como nos levantamos te digo que como a las 5 y empezamos a caminar y nos dieron las 6 allí cuando encontramos la marqueta [marqueta:market] donde hablamos por teléfono con el coyote otra vez para que nos fuera a recoger . A esa hora nos recogió, como a las 6.

DW: Y allá, cuánto tiempo esperaron?

SD: En la casa?

DW: No, en el mercado.

SD: En el market? Como 15 minutes, ya estaba cerquita. Si hubieramos sabido la dirección hubieramos llegado.

DW: Y cuando llegó, qué te dijo el guía?

SD: Nada más preguntó, le dijimos cómo íbamos vestidos y llegaron y nos vieron todos sucios de tierra y manchada la ropa de hierba y se pararon atrás de nosotros y nos hablaron, nos dijeron que iban a recogernos. Eramos los únicos que estabamos allí en el Market y nos subieron al carro y ellos se metieron a comprar café; nos dieron un café a cada quién y ellos compraron otros para ellos y ya nos llevaron a la casa de allí; hicimos como 10 minutos en el carro. Sí, pero ya hasta que llegué allí pude descansar y ya respiré más tranquilo porque ya sabía que iba a estar en una casa. Pero te digo, al llegar me llevé la sorpresa ....encontramos allí nada más a Gabriel, él sí había llegado con el coyote y nos enteramos que Manuel y Beto se habían quedado porque Manuel se lastimó el pie con un clavo, se enterró un clavo en la planta del pie y se quedó ya mejor, se regresó él para su pueblo y Beto se quedó acompañándolo; nada más estaba Gabriel y sin sweater, se le perdió en el camino, estaba en un rincón todo echo bolita por el frio y ya cuando llegamos le dí mi sweater y ya entre los 3 allí nos juntamos, nos acostamos a dormir por lo cansado que estábamos, allí me dormí como 4 horas y cuando desperté pues empecé a ver cómo estaba la casa, ví gente por todos lados, tirados en el suelo, en colchones o con cobijas nada más y mucha gente para la casa tan chica y nos dijeron que allí ibamos a estar 3 días más o menos en lo que nos podían sacar y mandar a Los Angeles, como al 3rd. día llegó Beto con otro coyote y ya nos juntamos los 4 y ya él ya nos platicó lo que le había pasado a Manuel.

DW: Aha, y qué te dijo?

SD: Y ya no lo esperamos, nos dijo que se había lastimado que cuando después de que se echó a correr el coyote salieron ellos con el coyote atrás de él, pero al salir al desierto había una tabla con el clavo y estaba oxidado y se lo enterró pues en la planta y prefirió irse a su pueblo, ya no pudo caminar.

DW: Y qué te dijo Alberto.

SD: Beto? Nos preguntó que cómo habíamos pasado, el muchacho éste, Manuel, se regresó en autobús, se tuvo que esperar allí para que le mandaran dinero. Lo dejó Beto en un Hotel con 2 días pagados y allí iba a esperar a que le mandaran dinero para que se regresara y Beto ya se vino con otro coyote a cruzar.

DW: Entonces, del momento que me dijo que estaban en el campo de alfalfa y tú y Ramón...

SD: Nos separamos de los demás.

DW: Y desde ese tiempo hasta la casa, Manuel se...

SD: Se clavó, se enterró el clavo, esa misma noche que estábamos todavía en el desierto cuando nos separamos ellos alcanzaron a salir del desierto pero allí se lastimó Manuel, no entró a Yuma él.

DW: Y Gabriel?

SD: Gabriel se fué con el coyote; le dijo Beto a Gabriel que no se le separara y ellos sí llegaron con el coyete hasta la casa de Yuma y nada más se quedó Beto con Manuel, porque Manuel ya no pudo caminar.

DW: Entonces, si Alberto y Manuel se regresaron solos....

SD: No, no, se esperaron allí a que los agarrara la migra; porque cómo ya no podía caminar el Manuel entonces no podía ir ni para atrás ni pa’ adelante y se esperaron hasta que pasó una patrulla y los levantó y los echó para afuera, a San Luis.

DW: Y les dieron como ayuda?

SD: Los deportaron. No, dice que no les dieron nada. A Manuel no le dieron nada, todavía los tuvieron un rato porque cuando agarran a una persona la llevan hasta unos cuartos que tienen ellos, los de migración, donde separan por nacionalidades allí. Y a los Mejicanos los llevan en camión hasta afuera, hasta San Luis, o hasta Tijuana pero se esperan hasta que se llena el camión, o sea que son bastante las personas que cruzan y que agarran, y dicen que estuvieron como 4 horas esperando a que se llenara el camión, que en la noche nada más les dieron un sandwich, fué todo lo que comieron y no habíamos comido pues desde que salimos de San Luis, no más las papas. Fué todo lo que comieron ese día y esa noche y hasta que salieron a San Luis, ya lo dejó él en un hotel y le llevó comida y allí se esperó Manuel a que le mandaran el dinero para irse de regreso y que lo curaran porque todavía no se había hecho nada, no más se lavó el pie. Y ya cuando lo vió Beto que ya estaba bien él se regresó otra vez a cruzar y sí, desde que nos separamos nos contaron que ellos también habían oido los disparon pero ya no se regresaron, que nos estuvieron esperando antes de salir del desierto y como vieron que no llegamos ya siguieron ellos hasta que se lastimó Manuel y entonces cuando ya no pudo caminar Manuel, el Beto mandó a Gabriel con el coyote y le dijo que se fueran, que nada más llegara él que se fuera y ellos todavía caminaron toda la noche porque supuestamente al llegar a Yuma tenían un lugar donde iba a estar un carro esperándolos y cuando llegaron no estaba, tuvieron que caminar hasta la casa ellos. Llegó Gabriel, nos contó que había llegado como a las 4 de la mañana, allí a la casa, o sea que tenía como unas 2 horas de haber llegado cuando llegamos nosotros. No tenía mucho. Y ya llegando a la casa pues ya, te digo, le dió gusto vernos que habíamos pasado también porque estaba separado de todas las personas, estaba él en un rincón aparte, como no conocía a nadie y era su primera vez estaba bien aparte.

DW: Entonces, cuándo llegastes a la casa en Yuma?

SD: Cuando llegué, te digo...

DW: La tarde del 4?

SD: Llegué en la mañana...no, ya era por el 8 de Mayo; salimos el 3 pero hicimos dos noches y un día hasta San Luis y salimos al día siguiente, o sea, fue, dos días más, entramos al desierto como por el 6, como por el 7 y toda esa noche la pasamos caminando, ese día y esa noche, llegamos como el día 8 llegamos a la casa de Yuma.

DW: OK, y desde ese tiempo....

SD: Y llegamos como a las 6:30 de la mañana y allí empezó otra vez...te digo, pensé que ya había pasado lo peor y que ya de allí en adelante ya iba a ser en carro y ya seguros, y no, había muchos retenes de soldados, allí alrededor de Yuma y no podían salir y ya se habían juntado toda esa gente que había y ya tenía una semana el que tenía más, una semana de estar esperando allí que lo sacaran. Y cuando llegamos nosotros...

DW: Recuerda su nombre, del hombre que...

SD: Que tenía una semana?

DW: Aha.

SD: No los conocimos por nombres, más bien por estados, había uno de Jalisco, había otros de Zacatecas y pues así nos decíamos, nos hablabamos de cada quién hizo su grupo allí. Todos estabamos juntos pero cada quién hacía su grupo aparte para platicar, o para ver televisión. Sí teníamos un aparato de televisión, allí en lo que era la sala, era el cuarto más grande de allí nos juntabamos todos para entretenernos porque no había otra cosa que hacer; no nos dejaban salir a la yarda, ni a la calle. Nada más llegaban los coyotes y nos decían si se podía o no se podía pasar y allí esperamos.

DW: Qué dijo...preguntastes al hombre por qué estaba esperando?

SD: Sí, allí había gente que llevaba, iban...este...los habían llevado otros coyotes, no el que nos pasó a nosotros, o sea, no el que nos enganchó sino eran como unos 5 coyotes diferentes que llegaban allí a dejar a la gente y ya de allí la repartían. Entonces para ésto, como estuvimos varios días había problemas de comida, era mucha gente la que había y nos tenían que dar de comer allí y había coyotes que no se hacían cargo de su gente. Llegaban y las dejaban allí y ya no regresaban y los que estaban allí cuidando pues no querían gastar su dinero y empezó a haber problemas con la comida, de que llevaban la comida y todos agarrabamos parejos pero los coyotes que estaban allí empezaron a decir que la gente de fulano, que no le habían dejado dinero, que si traían dinero que les dieran porque si no ya no les iban a dar de comer y esos problemas...y aparte de que seguía llegando más gente. Llegaron las niñas esas, te digo fue lo que pues sí me impresionó ver a una niña de 8 años que hubiera cruzado por donde crucé yo y apenas llegué, bien cansado y ella llegó en la noche. Llegaron como a las 2 de la mañana, las 3 niñas y 2 muchachos, y al otro día fueron las primeras que se levantaron porque pues si ya tenían hambre, no habían comido tampoco y fueron a buscar qué comer a la cocina y nada más había sopas, pasta...pasta para hacer, pasta seca y fue lo que prepararon.

DW: Comieron pasta?

SD: Sí, fue lo que prepararon ese día y ya en la tarde llevaron pollo, llevaron carne y queso y jamón, pero eso se repartió entre todos y ese día se acabó, quedaron otra vez nada más puras pastas.

DW: Porque no había bastante.

SD: No, no había para todos, y seguía llegando gente. Ya a la semana de estar allí ya estabamos todos amontonados, habían más de 50 personas en esa casa y había problemas ya con el baño, empezaban a molestarse unos con otros porque se tardaban. Todos se querían bañar y bañárse 50 personas y nada más un baño, pues está difícil. Y luego otros se metían y empezaban a lavar su ropa allí, se tardaban más y empezaban ya los problemas con la gente, se empezaron a molestar unos con otros.

DW: Como qué?

SD: O sea, entraba alguién al baño y apenas entraba ya le estaban tocando para que se saliera porque querían entrar otros, y los de adentro se molestaban porque le estaban apurando y así se empezaron a molestar y habían 3 muchachos que eran de Guadalajara y ellos le dijeron al coyote que si no les traían comida que los dejaran salir porque ya la comida que llevaban ya no alcanzaba para todos. Ya cuando llegaba la comida, salíamos y todos a arrebatar lo que se pudiera para poder comer porque no alcanzaban; ya no daba para todos y entonces como no los dejó salir a comprar ellos se enojaron y se iban a pelear con el coyote, pero el coyote vió que eran 3 y él nada más era uno, y no quiso, se salió y regresó con otros 4 y les dijo que si no querían estar allí que se salieran pero ya no iban a regresar. Y se salieron los chavos y ya no regresaron.

DW: Pero por qué, si habían 50 personas, por qué ustedes no estaban unidos y los coyotes como controlaron 50 personas.

SD: Nos controlabamos porque todos teníamos un motivo, para cruzar. Entonces sabíamos que teníamos que esperar allí y sabíamos que teníamos que aguantarnos porque no iba a ser fácil. Entonces entre nosotros mismos nos controlabamos porque cuando alguien empezaba a empujar a otro los demás lo calmaban. Porque no podíamos hacer tampoco ruido, estabamos, esa casa estaba en medio de otras dos casas que estaban habitadas por familias de Americanos, y si hacíamos mucho ruido nos iban a reportar y era lo que no queríamos. Y eso pasó, que cuando se salieron estos 3 muchachos empezaron...toda la gente empezó a querer salir, dijeron que por qué ellos habían salido y los demás no podían salir, entonces los coyotes los dejaron salir pero nada más a la yarda. Allá afuera, y como el baño ya no alcanzaba para tanta gente muchos iban a hacer del baño afuera y una señora, una vecina reportó que, pues ella tenía niños chiquitos y le dijo eso a un coyote que habían hombres que estaban orinándose afuera y que ella no iba a permitir eso, que si seguía haciendo eso que iba a hablarle a la policía y el coyote entró y nos regañó a todos, nos dijo que ya no saliéramos, y muchos no hicieron caso y siguieron saliendo y en la noche llegó una patrulla.

DW: A la casa?

SD: Sí, pero no entró. Estábamos ya, eran como las 8 de la noche y tocó la puerta y teníamos nosotros las luces apagadas, nada más estaba la luz de la TV y como nadie tocaba, porque el coyote entraba por la puerta de atrás, nadie tocaba en el frente entonces uno de los...eran unos troqueros, estaban en un sillón junto a la ventana y ellos se asomaron y vieron al policía y apagaron la TV y dijeron que nadie hablara. Y cuando llegó el coyote le avisaron, y esa noche nada más estuvimos así, con la luz apagada y todos callados ya, acostados, ya ni comimos, ni cenamos y como a las 11 de la noche se regresó otra vez la patrulla y echó el faro así por la ventana, pero como estaba con cortinas nada más se veía cómo pasaba en las hendiduras, pasaba el rayo de luz así, alumbrando hacia adentro pero no se veía nada. Y como a la 1 de la mañana llegaron 3 coyotes con lamparitas de rayos verdes, de luz verde y nos dijeron que teníamos que salirnos porque iba a llegar la migración allí, y nos sacaron, brincamos una cerca a una casa que estaba abandonada, eran como trailas y estaban solas y nos sacaron de allí, nos metieron a una traila a todos, allí hechos bola, unos sobre otros.

DW: De qué tipo de trailer fué?

SD: Era de esas trailas que están todavía sobre ruedas, brincamos una cerca.

DW: Una grande que lleva cosas al supermercado?

SD: Estaba alta y te digo, brincamos una cerca más alta que ésta de aquí, pusimos un cajón y por allí estuvimos pasando unos a otros y ya teníamos al helicóptero arriba, andaba pasando con los faros y esperábamos a que se diera la vuelta para brincar unos 2 ó 3, y luego otra vez regresaba y nos quedábamos quietos y cuando daba la vuelta otra vez brincábamos otros y así salimos todos.

DW: Pero esto fue...

SD: Eso ya fue como a la semana de haber estado allí.

DW: Estuvistes en la casa como una semana, o 3 días.

SD: Estuve más, cuando pasó eso ya teníamos una semana, cuando llegó la migración allí y nos pasaron a esa traila te digo, y allí estuvimos como unas 2 horas y después llegaron otra vez los coyotes y nos repartieron, nos llevaron a unas casas de esas que están en carros...cómo se llaman?

DW: Mobile home?

SD: Sí, allí nos repartieron en unos que estaban estacionados allí cerca. En donde me tocó a mí pues estabamos como 20 personas adentro de uno solo, y salí hasta con una oreja así toda lastimada de que estabamos amontonados y me pusieron un pie aquí, y así nos quedamos dormidos y otro día ya nos sacaron de a dos, en parejas, de a dos de a dos.

DW: No entiendo muy claro. De tres días, el tercer día...no...después de 1 semana en la casa, llegaron 3 coyotes que dijeron que la migra va a venir, tenemos que salir de esta casa. Entonces ustedes brincaron como cercas de otras casas.

SD: De la casa de al lado.

DW: 30 personas, habían más de 20 personas?

SD: Habíamos como 50 personas ya para entonces, habían llegado más.

DW: Y después que brincaron una cerca que estaba en la yarda de la casa.

SD: No, no había yardas, era como un parque de trailas nada más.

DW: OK, y ya entraron en otra.

SD: En una traila.

DW: 50 personas?

SD: Sí, allí todos amontonados, te digo. Nos fuimos amontonando conforme ibamos entrando para caber todos.

DW: Y cuánto tiempo?

SD: Dos horas estuvimos allí y después nos repartieron en los Morjones. Allí nos fueron sacando.

DW: Que es Morjones? [morjones:mobile homes]

SD: Carros, los camiones, un camión casa. Sí, allí nos repartieron, no supe en cuántos, los que nos llevaron a nosotros eramos como 20 que nos metieron en uno, de allí pasamos el resto de la noche, lo que quedó de la noche y en el día nos sacaron en parejas de a 2, salíamos dos y nos llevaban y otra vez nos regresaron a la misma casa,

DW: A la misma casa porque la migra ya...

SD: Ya había pasado y no encontró nada. Sí, allí nos juntaron otra vez a todos y estuvimos otra semana allí. 15 días estuve en total, 15 días allí y llegó un coyote que le decían "El Guero" y ese estaba sacando de a poquito, sacaba de a 2, o de a 3. Pero no podía hacer muchos viajes, hacía como 2 a la semana nada más hasta a los 15 días nos dijo que estuvieramos listos porque ya nos ibamos a ir todos y justo a los 15 días que llegamos allí, como a las 4 de la mañana dice, "junten toda su ropa y lo que tengan porque al rato ya vienen por ustedes," y todos empezaron allá a moverse a juntar todo y como a las 6 de la mañana ya empezaron a llegar camionetas, llegaron...primero entraron 3 vans y luego como 2 pick ups, y como 3 carros particulares. Y en esos nos fuimos todos, yo me fuí en una pick up, se metieron 2 abajo de los pies del conductor y del pasajero ....iban acostados así sobre los pedales del freno, allí iban 2. Así uno para acá y otro para acá y doblados y atrás en el cajón de la camioneta que iba destapada, nada más traía la caja de herramientas esa que va de lado a lado. Allí nos metieron a 4, iba Beto...no, íbamos 5, iba Beto, Gabriel, yo, Ramón y otro muchacho que iba en los pies. A él lo pusieron atravesado en nuestros pies y nosotros ibamos acostados y nada más nos echaron una cobija encima y dijeron, "no se muevan" y así nos venimos hasta Los Angeles. Le preguntamos que cuánto tiempo más o menos iba a ser. Dice, "son como 5 horas" y pues ya nos resignamos a ir así y pues allí para Los Angeles hace un montón de calor. Cuando salimos hacía frío, ibamos más o menos cobijados bien, pero ya como a las 11 empezó a hacer calor, se calentó el piso de la camioneta y ya nos ibamos quemando de la espalda pero no nos podíamos mover y como a esa hora, como a las 11 ya eran las 5 horas, sentimos que se paró la camioneta. "No, pues ya llegamos." Y cuando nos asomamos que nos dijeron que nos levantaramos estabamos en uno como cerro, en un lugar despoblado y "pues qué, ahora qué?" Dice, "No, bájanse a hacer lo que quieran hacer, a estirar las piernas o a hacer del baño." Le digo, "pues cuánto falta todavía?" No, dice, "faltan como 5 horas." "No, si nos había dicho que eran 5 horas de camino." "No, dice, es que tuvimos que rodear por las Vegas," dieron vuelta. Hicimos como 11 horas hasta Los Angeles, acostados, llegué con un pulmón dormido, esta mano no tenía sensibilidad en estos dedos, de estar así inmóvil y acostado y con lo caliente de la camioneta. Ya hasta que llegamos a Los Angeles allí nos avisaron que un carro que venía atrás, el carro del guero se descompuso en el camino, fue el único que se quedó. Toda la gente, las 50 personas salieron ese día, una caravana.

DW: Esperame, tengo que cambiar el tape.

[End of tape]

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